El verdadero aprendizaje es aquél que contribuye al desarrollo de las personas. Por esto el desarrollo no se puede, ni debe confundir con la mera acaumulación de conceptos y datos, pues lo importante es desarrollar y humanizar a los jóvenes estudiantes.
Por lo anterior, surge el nuevo modelo de Educación por competencias, en el que se busca formar al estudiante de una forma integral, es decir, facilitándole la adquisición o descubrimiento de habilidades, aptitudes, saberes, destrezas, actitudes y valores que le ayuden a interactuar y desarrollarse en diferentes contextos, satisfaciendo necesidades, atendiendo situaciones, resolviendo problemas y tomando decisiones que le favorezcan para el logro de sus objetivos.
Una competencia se desarrolla cuando utiliza el ser biológico para responder a las demandas del entorno; se forma y se construye cuando existe una mediación que utiliza instrumentos (cultura, lenguaje) para impulsar la sobrevivencia, la interacción y la innovación sobre el medio ambiente en el que se encuentra; se adquiere cuando se ha establecido cierto nivel de dominio sobre la demanda presentada y se despliega cuando la persona es competente, sabe pensar para poder hacer, ser y vivir en sociedad.Una vez que nuestros alumnos hayan logrado poner en practica estos puntos estarán listos para cumplir con las exigencias del mundo actual y ser competentes y competitivos.
